lunes, 8 de diciembre de 2014

Ibiza en invierno.

Nacer y vivir en Ibiza es para mi una de las mayores suertes que me ha regalado la vida. Soy de las que me siento orgullosa cada vez que lo pienso y cada vez que pronuncio el nombre de la isla que me ha visto crecer.
Todavía, a estas alturas, no entiendo cuando preguntan… ¿Has nacido en Ibiza? ¿De verdad? Pero… ¿Vives en Ibiza? ¿Todo el año? ¿Qué haces en invierno? ¿Tenéis cines abiertos? La respuesta a esta última pregunta cada vez resulta más difícil de contestar pero responder a las demás es algo que me “llena de orgullo y satisfacción” ;-)
Me cuesta creer que todavía exista gente que no entienda que hay vida en Ibiza más allá del verano. Tras todo el bullicio estival la isla carga sus baterías con un poco de paz. La calma que se respira en invierno es algo que aprecio tanto que me resulta difícil de describir. Los fieles de la isla tenemos la gran suerte de disfrutar del encanto del invierno ibicenco. Últimamente, he participado en conversaciones con amigos o conocidos a quienes tanta tranquilidad les resulta aburrida hasta tal punto de tener que abandonar la isla durante el “frío”.  Soy de las que intenta hacer alguna que otra escapada durante esta época, salir unos días tampoco viene mal,  pero al final, siempre pienso que como en Ibiza…. En ningún sitio.
Muchas zonas cierran sus puertas y se convierten en auténticos desiertos, tanto, que desaparecen de nuestras rutas, pero siempre digo… cuando una puerta se cierra, otra se abre.

Por eso, tras mis 3 días de vacaciones en el paraíso,  hoy abro puertas y os propongo algún que otro plan para seguir disfrutando de nuestra isla querida.  

COSAS QUE HACER EN IBIZA.

Como dicen que el desayuno es la comida más importante del día, yo me lo tomo al pie de la letra. Poder disfrutar de un desayuno potente en buena compañía y con buenas vistas es una dosis extra de felicidad. En esta ocasión, mi propuesta es Bio Bites en Marina Botafoch. 


Desayuno Bio Bites. 

Bio Bites. 
Combina tu mejor desayuno por 10 €. 

Estar de vacaciones y desayunar tarde hace que tu desayuno se convierta en un "vermut". Así que nada, tras un paseo por la zona, os llevo camino carretera de San Juan. 
Se acerca la hora de comer y la de seguir descubriendo nuevos lugares con encanto. 

Hace apenas unos meses se abrió la primera oleoteca de la isla,  Can Miquel Guasch, SES ESCOLES.  La antigua escuela de San Lorenzo se ha convertido en un emblemático restaurante de “slowfood”. Un lugar muy acogedor y con una decoración muy estudiada donde podrás degustar platos típicos de la isla con un toque moderno que va más allá de lo tradicional. Unos platos con mucha dedicación y a gusto de todos los bolsillos y paladares. 
¿Mis recomendaciones? Coca de berenjena, brie fundido, chuletón de ternera y de postre… brownie de chocolate amargo.
Uno de los detalles del restaurante es que todos sus platos están marinados con Aceite de Oliva Virgen Extra de Can Miquel Guasch, su propia finca. 
Un restaurante-oleoteca que os recomiendo sin ninguna duda. Aquí os dejo su CARTA para que vayáis abriendo apetito. 

Con mi amigo Pablo en las puertas SES ESCOLES. 

Ses Escoles. 



En la tienda de Ses Escoles con Anna Tur.
Y ya que este fin de semana largo prácticamente no he parado en casa, os hago otra propuesta si lo que queréis es comer con vistas al mar. Una opción que nunca falla es el Restaurante La Escollera. Con un trato muy cercano y familiar podrás disfrutar de una cocina mediterránea exquisita. Comer bajo el calorcito del sol en pleno diciembre es un lujo que nos regala la isla.  

Con Toni, Lili y Sebas. 


Puesta de Sol en La Escollera.

Y tras una puesta de sol increíble, qué mejor que un paseo por el centro de Ibiza para visitar el Mercado de Navidad de Vara de Rey. Una cita obligada para aquellos que quieran darle un toque de luz y color a su hogar. Además, podréis aprovechar para ver los “puestos” e ir pensando en algún que otro regalo.



Y para terminar con mi propuesta de fin de semana en la que la gastronomía ha sido la protagonista, cambio de tercio para sumergirme en la cocina tradicional japonesa y la fusión asiático-mediterránea. Restaurante Nagai. Una antigua casa "pagesa" convertida en un restaurante muy acogedor donde poder disfrutar del calorcito de su chimenea. 




Y para terminar el post de hoy me despido con una "dessineta" que descubrí gracias a mis amigas de Lost in Vogue






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