jueves, 10 de diciembre de 2015

¡La familia crece!

Tras un mes desconectada del mundo y haber disfrutado de unas fantásticas vacaciones, vuelvo a la carga para contaros muchas novedades, planes y proyectos.
Cuántas ganas tenía de dar nuevos pasos con vosotros, pero sobre todo….éstos tan especiales…

Cuando un día cualquiera en el calendario, un día cualquiera del año llega la “magia” y sucede lo más maravilloso que puedes esperar, éste se convierte en uno de los más especiales de tu vida y deja huella para siempre.
Era una tarde de verano en la que me noté diferente, un presentimiento, una sensación… “algo” que me hizo sospechar que iba a cambiarnos la vida. Y, así fue… El viernes 7 de agosto de 2015, la cigüeña tocó nuestra puerta para darnos una de las mejores noticias que podíamos esperar… ¡Nuestro bebé estaba en camino!

Estoy tan emocionada que no se cómo expresar tanta felicidad. Y es que no hay nada más bonito que poder compartir buenas noticias y sobre todo, gritar por todo lo alto que… ¡VAMOS A SER PAPIS!
Es algo que deseamos tanto que no puedo imaginar que nuestro sueño se haga realidad. Una princesita nos acompañará en todos y cada uno de nuestros pasos y con ella la llegada de nuevas emociones y sentimientos.
Siempre me ha fascinado el milagro de la vida, pero sentirlo es algo indescriptible. Pensar que dentro de mi crece una personita es maravilloso, no encuentro las palabras para expresarlo, toda definición se queda corta. ¡La familia crece y no puedo ser más feliz!
A lo largo de estos últimos meses he podido disfrutar del embarazo y así empezar a proyectar el mundo con una nueva compañera de vida. En casa, dejaremos de ser dos para ser tres, dejaremos de pensar en dos para pensar en tres… Quizás suene a cursi, pero prepararnos para esta “nueva” vida es algo me llena de amor.

Una de las mayores sorpresas y la mayor emoción que he sentido (posiblemente) hasta el día de hoy, es la de escuchar por primera vez el latido del corazón de nuestra futura hija. El mundo se detuvo por un momento, las lágrimas de felicidad aparecieron sin más y mis perspectivas cambiaron.
Nunca en mi vida me había sentido tan feliz, todo me parece bien y cualquier tontería que anteriormente parecía tener importancia, ahora ya no la tiene. Todo en esta vida es relativo, sólo es cuestión de prioridades.
Se ha activado en mi un mecanismo en el que parece que la atención se focaliza en algo más relevante. Confieso que quizás ahora sea más selectiva y como me recordó una amiga, lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo muestra. Y lo que no es la mente también, salgo a la calle y no dejo de ver cochecitos, futuras mamis, bebés… Mi mirada se pierde y sonrío cada vez que siento y pienso que mi momento se acerca. Faltan apenas unos meses para tener el bebé entre nuestros brazos para poder regalarle todo el amor del mundo.
Desde que recibimos la noticia, muchos fueron los sentimientos que nacieron y afloraron en mi. Estoy disfrutando al máximo y aprendiendo sobre ello. Siento que estoy en una nube.
Por eso, con la llegada del retoño compartiré con vosotros nuevos pasos relacionados con el embarazo, los cuidados, la alimentación … 
Un nuevo mundo está por descubrir y ansío por poder compartirlo con tod@s vosotr@s y sobre todo, con el futuro papi. Sin él, ninguno de mis pasos tendría sentido.






Fotos: Iram Martins



Gracias por acompañarme, darme la mano y no soltarla, gracias por estar a mi lado en todos y cada uno de mis pasos. Gracias por hacerme la más feliz del mundo.






2 comentarios:

  1. Aunque ya te lo dijimos en persona, otra vez enhorabuena!!! Estás guapísima!!!

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  2. Qué barriguita más bonita.A disfrutar de este regalo que nos da la vida.muaaaak

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