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viernes, 25 de julio de 2014

¿Can Domo de día? o ¿Can Domo de noche?

Sigo a la carga descubriendo “the place to be”, y esta semana os hablo de un lugar idílico alejado del mundanal ruido y de la vorágine de la isla. Hoy os llevo a Agroturismo Can Domo,  situado en la carretera de Cala Llonga, definido como un pequeño paraíso terrestre donde poder tomar un “respiro” y desconectar del mundo.
En esta finca, se mezcla el estilo tradicional ibicenco con una decoración rústica y minimalista que me fascina. Un agroturismo con 9 habitaciones todas con su encanto particular.
El hotel recibe su nombre en honor a una de sus habitaciones por su forma oval y de domo, una especie de cúpula que antiguamente era un pajar.
Pero hoy, y tras mi semana gastronómica,  me gustaría hablaros de su restaurante de 7 mesas en concreto.

Si os acordáis, os dije que cuando algo me gusta….repito y repito.
Pues bien, esta semana he ido a Can Domo a comer y a cenar. No sabría decantarme al 100% por la versión día o la versión noche. Pero por eso, os mostraré mi “reportaje” para que podáis elegir vosotros mismos.

Si os gusta el ruido de las chicharras, elegid la versión día. Así podréis refrescaros en la piscina, tomar el sol rodeados de verde, olor a pinos y olivos y después,  saborear unos platos muy cuidados por las manos del Chef Pau Barba, de quien os hablaré unas líneas más abajo.

Si preferís el modo noche (confieso que me dejó alucinada), podréis cenar bajo el silencio absoluto que se aprecia en este lugar, la luz de las velas y degustando con paz y tranquilidad los exclusivos platos del Chef.

Y es de él de quien os voy a hablar ahora, la cocina de Can Domo tiene nombre y apellido y ….¡QUÉ NOMBRE!
Pau Barba, quien fuera Chef Ejecutivo del Restaurante-Cabaret Lío Ibiza, ha decidido este año volcarse por completo en Can Domo, creando una cocina muy personalizada en la que poder crear y ofrecer lo mejor de él a sus visitantes, que no son pocos. Pau y su mujer Alexandra, son los que regentan este familiar agroturismo, y es que con su servicio personal y familiar atención, crean un ambiente único que invita a repetir con frecuencia.

Una de las cosas que me llamó mucho la atención fue la cocina abierta, que respetando la construcción del lugar, se ha camuflado en el entorno para poder ver a Pau “con las manos en la masa” y ver como mima y adereza nuestros platos. Desde aquí le doy la enhorabuena a Pau Barba y Alexandra Vermeiren por su paraíso particular.

Y tras esta recomendación (que como podéis comprobar, me ha fascinado) es vuestro momento... ¿Qué preferís? ¿Can Domo de día o Can Domo de noche?

Hoy me despido pensando ya en lo que me depara este fin de semana. El lunes os lo cuento todo ;-)

HAPPY WEEKEND! 


El Restaurante de día. 

Nos rodeamos de verde. 

Me encanta la mesa. 

"Pau, Con las manos en la masa".

La Carta de Día. 
¿Os gusta la transformación de un establo en baño? ¡Alucinante!



In love with Can Domo. 


Modo noche. 
Una mesa con mucho encanto.

Mi elección. ¡Ñaaaaam!

jueves, 26 de junio de 2014

De cena en Cipriani.

Y aquí me tenéis de nuevo, sigo dando pasos…

Hoy me gustaría contaros una nueva experiencia o más bien un nuevo estreno en mi lista de restaurantes. Eso sí, destacar que no soy una experta ni crítica de la gastronomía, simplemente os voy transmitiendo sensaciones.

El martes fui a cenar con un grupo de amigos a Cipriani Downtown , situado en el paseo marítimo de Ibiza. Uno de los muchos locales que tiene esta cadena a nivel mundial. Desde que abrió sus puertas en 2012 teníamos pendiente una visita, pero iban pasando los días y días, hasta que dos años más tarde conseguimos ponernos de acuerdo para ir.

Las ocho personas que fuimos ya conocíamos la esencia de este restaurante, así que teníamos una idea sobre lo que nos esperaba. Tan sólo llegar, nos invitaron a subir a la terraza para tomar un cocktail previo a la cena. Allí estuvimos con nuestra amiga Fátima, que nos brindó un excelente trato.

Una vez sentados, nos tomamos nuestro tiempo para decidir los platos, tarea nada fácil ya que hay mucho donde elegir. Lo que ofrecen es un menú muy mediterráneo con comida sencilla y natural. Como bien ha explicado Giuseppe Cipriani en alguna entrevista, considera que sus platos no se definen como una gastronomía de lujo sino más bien simple, típica italiana, y le doy toda la razón.

Me atrevería a definir este restaurante como un lugar elegante y fresco y aunque no lo parezca, me transmitió una sencillez y calma que invitaba a desconectar.

Para los que se animen a ir, os recomiendo, para no cometer el mismo fallo o despiste que nosotros, pedir carpaccio, y aquí viene un dato curioso, el restaurante Cirpriani de Venecia fue el creador de este exquisito plato. Por otro lado, sí probamos la famosa bebida “Bellini” de la que también fueron pioneros, riquísima.

A modo resumen sobre mi experiencia en este restaurante es que no debéis esperar grandes sorpresas, sino saber que es un restaurante de alto nivel, con cocina sencilla que cuenta con un excelente servicio.

Y aquí os dejo por hoy tras contaros otro apunte gastronómico-social ibicenco.